

ACTUALIZADO 01 abril 2026 / Artículo por Bernardo Carignano
ACTUALIZADO 01 abril 2026 / Artículo por Bernardo Carignano
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Cada vez más personas de España, Argentina y Chile se animan a hacer una experiencia en el exterior con una visa Working Holiday. Y hay una duda que aparece siempre: ¿es necesario saber inglés sí o sí?
La respuesta es más tranquila de lo que parece: no todos los países te piden un nivel de idioma para aplicar. Es decir, podés iniciar el proceso sin tener un certificado ni demostrar que hablás inglés fluido.
Ahora bien, hay algo importante que conviene dejar claro desde el inicio: aunque no sea obligatorio, tener un nivel básico o funcional de inglés (o del idioma local) hace todo mucho más fácil. Desde conseguir trabajo hasta hacer amigos o resolver situaciones cotidianas.
Dicho esto, hay varios destinos que permiten dar ese primer paso sin que el idioma sea una barrera de entrada. Les dejamos un repaso completo por regiones, con datos que ayudan a elegir mejor.
La Working Holiday es una visa que permite vivir en otro país por un año, con la posibilidad de trabajar para sostener el viaje.
No es una visa laboral tradicional ni tampoco solo turística: es un mix que la hace muy atractiva, sobre todo para quienes buscan su primera experiencia afuera.
Aunque cambian según el país, en general piden:
👉 Lo clave: en muchos casos no te piden idioma ni estudios específicos, lo que abre mucho el abanico.
Europa es una de las regiones con más acuerdos Working Holiday, especialmente para argentinos y chilenos. Y lo mejor: muchos países no exigen idioma para aplicar.
👉 En todos estos casos, el idioma no es un requisito para aplicar, pero sí puede marcar la diferencia al momento de buscar empleo.
👉 En estos destinos, el inglés está muy presente en la vida diaria, por lo que contar con un nivel básico es muy recomendable.
Son destinos que no suelen estar tan saturados y donde el costo de vida puede ser más bajo.
👉 Además, hay trabajos donde no hace falta tratar tanto con clientes, lo que ayuda si el idioma es limitado.
👉 En el caso de España, la barrera del idioma directamente no existe, lo que lo vuelve una opción muy elegida para empezar.
Para quienes buscan algo diferente, Asia empieza a aparecer cada vez más en el radar.
👉 Acá el idioma puede ser un desafío, pero también es parte de lo que hace interesante la experiencia.
Nueva Zelanda tiene convenios con España, Argentina y Chile y es uno de los destinos más elegidos. Hay demanda de trabajo en el campo, turismo y hostels, y aunque no piden inglés para la visa, tener algo de base ayuda mucho a moverse.
👉 Suele ser una de las opciones más amigables para quienes viajan por primera vez.


Canadá tiene convenio con España y Chile. Si bien no siempre exigen certificado de idioma para aplicar, en la práctica el inglés o el francés terminan siendo bastante importantes para conseguir trabajo.
👉 Es un destino con buenas condiciones, pero donde el idioma pesa más que en otros.
Se puede, sí. Pero no es lo mismo. No saber inglés (o el idioma local) no te va a impedir viajar ni obtener la visa, pero sí puede hacer que todo sea un poco más cuesta arriba:
Por eso, incluso un nivel básico cambia bastante la experiencia.
Para quienes prefieren ir más tranquilos, hay países donde arrancar suele ser más fácil:
👉 Elegir bien el destino puede hacer una gran diferencia en cómo se vive el primer mes.
La Working Holiday no es solo un viaje. Es una experiencia que mezcla trabajo, adaptación y crecimiento personal.
El idioma puede parecer una barrera al principio, pero no es lo que define todo. Con algo de preparación y una actitud abierta, es posible adaptarse y sacarle provecho a la experiencia.
Y en 2026, con tantos convenios vigentes entre España, Argentina y Chile, las opciones siguen creciendo para quienes quieren intentarlo, incluso sin hablar inglés perfecto.
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